• Área Artística OSSLP 2020

Jóvenes ejecutantes

El pasado 24 de febrero tuvimos el gusto de compartir escenario con tres prometedores solistas potosinos, ¡conózcalos!


Christian Andrés García Velázquez, piano

Nació el 22 de diciembre de 2001, en la ciudad de Guadalajara Jalisco, donde inició sus estudios de piano en 2007 con César Martínez Arroyo.

Radica desde 2012 en San Luis Potosí, S. L. P. Paralelamente a sus estudios de bachillerato continúa sus estudios de Piano desde hace siete años con la Maestra María Tsyganova, mostrando una notable evolución en su manejo pianístico. En el año 2017 obtuvo el primer lugar en el Concurso de Piano Infantil y Juvenil “Miguel C. Meza 2016”

Este es su debut como pianista solista con la Orquesta Sinfónica de San Luis Potosí.



Franz Joseph Haydn

Concierto para Piano no. 11 en Re Mayor Hob. XVIII/11

Christian Andrés García Velázquez, piano.


El mas popular de los conciertos para teclado es el Concierto en Re mayor, Hob XVIII: 11, escrito 'para el clavecín o fortepiano' entre 1779 y 1783, más o menos contemporáneo con sus sinfonías 73–78 y los cuartetos para cuerdas Op 33. Entonces Haydn era una celebridad europea, desde San Petersburgo a Cádiz, editores peleaban para emitir sus últimas obras instrumentales. Optimistamente ofreció el concierto como "nuevo" al editor londinense William Forster en 1787 sin mencionar que ya se había presentado en varias ediciones tanto en el Continente como en Inglaterra. Consciente de la competencia, Forster rechazó el concierto. La fechade su ensayo se desconoce, sus biógrafos sugieren que podría haber sido tocada en un concierto privado vienés el 20 de febrero de 1780 por Fräulein Anna von Hartenstein, alumna del célebre compositor bohemio Leopold Kozeluch.

Al igual que Mozart en sus conciertos vieneses, Haydn usa el diseño tradicional de ritornello del concierto, basado en la alternancia de solo y tutti, con el drama y el dinamismo de la forma sonata.

Inicia delicado en la cuerda hasta la entrada del solista permanecemos en Re mayor, con su particular elegancia, el tema central en su paralelo menor enriquece el discurso y devuelve más tarde el brillo de la tonalidad mayor, expandiéndose en figuraciones rítmicas, en fiel claro oscuro entre la tonalidad mayor y menor, la cadencia por el solista finalmente nos conduce grácilmente al final del movimiento Vivace. El segundo movimiento Un poco adagio, de bellísima línea, es ensoñador y melancólico, delicado en matices dinámicos. Su episodio central crea tensiones armónicas interesante y evocativas, en diálogo con las cuerdas. El movimiento final, garantizó el éxito del concierto en vida de Haydn, la popularidad de la música que traían los gitanos por toda europa influyó fuertemente en los compositores de la época, más a ciencia cierta no sabían el origen étnico de tales sonoridades. Haydn ya había echado mano de éstas experiencias musicales en su concierto para piano en Sol mayor, en su Sinfonía No.47, así como en el minueto y final del Cuarteto para cuerdas en Re mayor Op. 20. Más éste Rondo a la Húngara supera los anteriores con su alegre vena exótica y cómica. Se ha identificado una tonada de un baile folklórico Croata en su melodía.


Diego de la Cruz Iwadare, violín


El joven Potosino Diego de la Cruz Iwadare comenzó sus estudios violinísticos con el Maestro Julio de Santiago Castillo en la Escuela de Iniciación Musical “Julián Carrillo”. Desde hace más de un año continúa sus estudios musicales bajo la guía pedagógica de la Maestra Olga Goryachikh en el Taller de Violín del Centro de las Artes.

Durante su estancia en la Escuela “Julián Carrillo “ Diego fue integrante de la orquesta de la institución, distinguiéndose por su notoria habilidad y disciplina para la ejecución violinística solista y en ensamble orquestal.

A sus quince años, debutará el día de hoy como violinista solista con la Orquesta Sinfónica de San Luis Potosí.



Dmitri Kabalevsky

Concierto para Violín en Do Mayor Op. 48

Diego de la Cruz Iwadare, violín


Dmitri Kabalevsky, hijo de un matemático, nació en San Petersburgo en 1904. Aunque el joven reveló un talento notable para la música, no comenzó sus estudios intensivos de música hasta los 14 años, cuando su padre accedió a su petición de ingresar bajo la tutela de Alexander Scriabin en la Escuela de Música de Moscú. Cuando era adolescente, el niño comenzó a dar clases de piano y componer piezas para estudiantes, un pasatiempo que se quedó con él durante el resto de su vida. Completó sus estudios de piano y composición en el Conservatorio de Moscú, donde se graduó con honores en 1930.

En 1932, Kabalevsky fue nombrado instructor de composición en el Conservatorio de Moscú y más tarde se convirtió en profesor de composición. También se desempeñó como editor principal de la casa de publicaciones de música estatal, y se convirtió en un miembro activo y dedicado del Partido Comunista. Como portavoz oficial de la política musical soviética, Kabalevsky apareció con frecuencia en televisión, se dirigió a obreros de fábricas y granjeros, escribió artículos para periódicos nacionales y extranjeros, presentó premios y dirigió delegaciones a otros países, entre ellos uno a Estados Unidos en 1959. El trabajo compositivo y la lealtad al partido cosecharon honores y premios durante toda su vida; creía profundamente en la teoría estética de que las obras de arte debían reflejar la ideología política y social del Estado. Como resultado, su trabajo original generalmente utilizó formas clásicas convencionales, armonías tradicionales (con un poco de disonancia), melodías líricas amplias y patrones rítmicos enérgicos y predecibles. La música del compositor siempre fue sencilla, agradable y se identificó fuertemente con el país y la gente, creando así un atractivo inmediato para los oyentes. Compuso música en todas sus formas, desde conciertos y sinfonías hasta obras corales, música incidental para radio y películas, canciones patrióticas y obras para piano para niños. Una contribución valiosa fue la de motivar musicalmente a los niños y jóvenes estudiantes a través de la creación de un programa para la educación musical en la Unión Soviética.

Los Estados Unidos informaron de su muerte en febrero de 1987 a los 84 años, antes del colapso final del régimen soviético, cuyos ideales había servido tan fielmente.

El Primer Movimiento de Kabalevsky es breve y sin cadenza. Se compone de ritmos ágiles y un tema en particular que presenta una popular melodía popular ucraniana. El Andante Cantabile del movimiento central contiene tres secciones, con interesantes giros armónicos el movimientos es de carácter lírico. El tercer movimiento Vivace giocoso, es vigoroso y nuevamente de alto nivel técnico e interpretativo, se zambulle en un diálogo energetizante con la orquesta.

Compuesto en 1948, la forma y el contenido podrían referirse musicalmente a obras escritas medio siglo antes. Es tan romántico y armonioso como el trabajo de Tchaikovsky y agradaría a la misma audiencia en los próximos años. Este concierto para violín fue compuesto para jóvenes virtuosos en mente, y requiere la brillantez técnica del solista. Fue estrenado en otoño de 1948 por el virtuosos joven Ígor Bezrodny



Albina Goryachikh, soprano


Nació en Novosibirsk, Rusia. Inició su formación musical como violinista a los cinco años de edad en San Luis Potosí, siendo extraordinaria solista con las orquestas sinfónicas de San Luis Potosí, de Morelia y la de la ENM-UNAM, ganando el Concurso “Hermilo Novelo” en 2006.

Luego de iniciarse en 2012 en el canto con José Miramontes Zapata y la soprano Liliana del Conde, estudió la licenciatura de canto operístico en la Escuela Superior de Música del INBA bajo la cátedra del contratenor Héctor Sosa.

En diciembre de 2017 participó en la ópera de cámara Titus de Guillermo Eisner en el Teatro Helénico y en el 2018 se presentó en la ópera infantil “El día que María perdió la voz” de Marcela Rodríguez en la temporada de Teatro Escolar del Teatro El Galeón, Centro Cultural del Bosque.

Actualmente está por concluir sus estudios superiores de canto operístico bajo la cátedra de la maestra Amelia Sierra.



Modest Mussorgsky

“Ty ne grusti moi milyi...” (No estés triste, querido mío...)

Parasya's Dumka de la ópera “La feria de Soróchinetz”


Aria de la jóven Parasya, de la ópera inacabada de Modesto Mussorgsky basada en el cuento Las Veladas de Didanka de Nicolai Gogol. Con libreto original de Mussorgsky narra las tribulaciones del joven campesino Gritsko y Parasya, en el pueblo ucraniano de Soróchinetz, Cherevik no se opone a ésta unión pues desea toda la felicidad a su hija, pero su madre la ha prometido al hijo rico del sacerdote. La feria y un demonio disfrazado de cerdo sirven de marco para ésta aventura entre gitanos superstición religiosa. Fue compuesta entre 1874 y 1880, estrenada póstumamente en octubre de 1913 en el teatro Svobodni de Moscú.


Nikolái Rimsky-Korsakov

“Son po berezhku khodil...” (El sueño por la orilla caminaba...)

Canción de cuna y escena de Volkhova de la ópera “Sadkó”, Op.5


La mágica ópera Sadko, narra la historia del artista homónimo quien a través de su arte desea convencer a otros de escapar de la desolación y descubrir nuevos mundos. Más su sueño es recibido con hostilidad. Sólo Volkhova, la hija del Rey del mar, embelesada por la música de Sadko, lo ayuda a realizar sus ideas visionarias. La historia está basada en una ´bylina o starina´poema tradicional eslavo, narraciones orales de carácter épico envueltas en magia y misterio. Equilibrando la palabra de los humanos y los seres del mar entre el mito y la realidad, Sadko emerge como una variante de Orfeo y Odiseo. En un acto y siete escenas, solistas, coro, bailarines y orquesta, Rimsky-Korsakov es creador del libreto con algunas contribuciones entre ellas la de Vladímir Stásov. Fue compuesta en 1896 y estrenada en enero de 1898 en el Teatro Solodovnikov de Moscú.


“S podruzhkami po jagodu khodit...” (Buscando bayas con las amigas...)

Aria de la ópera “Snegurochka” La doncella de nieve


Ópera en cuatro actos con prólogo de Rimsky-Korsakov, basada en la historia bajo el mismo nombre de Alexander Ostrovsky estrenada en 1873 con música incidental de Tchaikovsky. La ópera de Korsakov se estrenó en el Teatro Mariinsky de San Petersburgo en enero de 1882. Dentro del cast original del estreno se encontraba nada menos que Fyodor Stravinsky, el gran bajo y padre de Ígor Stravinsky, en el rol del Padre de Sneguroshka, Frost. La doncella de la nieve tiene el corazón de hielo, su tragedia es enamorarse y derretirse por un corazón humano. Como muchos cuentos folklóricos rusos, La doncella de las nieves, contiene tanto personajes imaginarios como, animales, hadas y espíritus. Sneguroshka está en la mira del Tsar quien añora que termine el duro invierno, sabe que al derretir el corazón de la joven por medio del amor también el hielo se derretirá, Sneguroshka conoce por casualidad a Mizguir quien se enamora profundamente de la doncella de la nieve.


Piotr I. Tchaikovsky

“Otchevo eto prezhde ne znala” (¿Por qué no lo supe antes?)

Arioso de la ópera “Iolanta”, Op. 69


La ópera fue escrita por comisión del Teatro Imperial Ruso junto con un ballet, que resultó en El Cascanueces. Se trata de la última ópera del compositor. Con libreto de Modesto Tchaikovsky, basada en la obra danesa de Henrik Hertz “La hija del Rey René”, sobre la vida de Yolande de Bar, Duquesa de Lorraine, hija de Isabella y el Rey René de Anjou. No hay prueba de que la original Yolanda haya sufrido alguna vez ceguera, es por tanto una versión romantizada de su vida. Iolanta ópera en un acto, una princesa ciega de nacimiento que desconoce su condición por orden de su padre el Rey René, quien espera con ello asegurarle un auspiciosos matrimonio con Robert, Duque de Burgundy. El plan no funciona, Iolanta se entera sobre su ceguera y Robert está enamorado de alguien más. Tras el sufrimiento, Iolanta recupera la vista y se casa con el amigo de Robert, el Conde de Vaudémont.

Fue estrenada en 1892, en San Petersburgo.



Sergio Ivan Israel Limon Juarez, violín


Es originario de San Luis Potosí. Inició sus estudios musicales en la Escuela de Iniciación Musical “Julián Carrillo”, continuando en el Taller de Violín del Centro de las Artes desde hace 5 años con la Maestra Olga Goryachikh. Durante el desarrollo de sus estudios ha sido activo y entusiasta participante en las orquestas juveniles “Julián Carrillo” y Orquesta Sinfónica Infantil de México como Concertino.

Continúa sus estudios formales musicales en la Escuela Estatal de Música. Desde 2016 es integrante de la Orquesta Sinfónica de San Luis Potosí con la que además a la edad de 16 años ejecutó concierto como Violinista Solista. Ganó el Concurso de Jóvenes Intérpretes de Violín 2017 de la UAZ.



Felix Mendelssohn B.

Concierto para Violín en Mi menor, Op.64

Sergio Iván Israel Limón Juárez, violín


Fue completado en 1844, y estrenado en septiembre de 1845 por Ferdinand David, con el compositor y director de orquesta Niels Gade, a cargo de la Gewandhaus de Leipzing.


La obra fue compuesta para ser ejecutada por el gran virtuoso Ferdinand David quién además fungió como colaborador del pianista Mendelssohn, trazando paralelos posteriores con Brahms y Joseph Joachim. Cuando Mendelssohn fundó el Conservatorio de Leipzing en 1843, una de la primeras citas que tuvo fue con Ferdinand David quien era considerado el más grande solista y modelo de concertista, concertino de cuarteto y maestro.

En sus conciertos para piano en sol menor y en re menor, Mendelssohn nos ofrece un exordio orquestal suficiente para impulsar al solista a la acción. En el Concierto para violín, reduce aún más la participación inicial de la orquesta. Solo hay un telón de fondo de no menos de dos segundos en menor, dando un carácter apasionado en la percusión y los bajos pulsados. Sobre ello, el violín canta una famosa melodía. El primer pasaje extendido para la orquesta es introducido dramáticamente por las octavas del violín; así da paso rápidamente al siguiente solo, una nueva melodía, llena de entusiasmo, y apenas iniciada por la orquesta antes de que el solista la haga suya.

El concierto está escrito en tres movimientos interconectados. El segundo movimiento es una hermosa canción sin palabras contrastante en su sección central. Nuevamente un puente interconecta los movimientos, el tercero tiene el espíritu de los Scherzos Mendelssohnianos, a pesar de estar escrito en forma sonata. Lleno de fantasía, deleite, pirotecnia, brillo y colorido orquestal. Un concierto favorito del repertorio universal.




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